Todos, en algún punto de sus vidas, despiertan en medio de la noche con el sentimiento de que están solos en el mundo, y de que nadie les quiere ni le querrá nunca, y que nunca volverán a dormir decentemente y pasarán el resto de sus vidas merodeando con cara de sueño por un paisaje sin amor, esperando desesperadamente que sus circunstancias mejoren, pero sospechando, en el fondo de sus corazones, que seguirán sin ser queridos para siempre. Lo mejor que se puede hacer en estos casos es despertar a alguien, para que se pueda sentir así también.
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oh !
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