Me desperté de repente. Aún estaba oscuro. No podía discernir la hora. Ni tarde ni temprano. Una especie de... tiempo neutral... cuando el tiempo había parado. Una brillante luz de la luna inundaba la habitación, transformándola. Todo era mas agudo y claro, pero de algún modo irreal. Como si hubiera entrado por un espejo a un mundo completamente distinto. Primero note un dulce, abundante aroma en el aire, un perfume empalagoso que era casi visible. Y después - voces. Oí voces cantando, suavemente primero, pero progresivamente más altas, una canción sin palabras, tan hermosa... tan aterradora... una canción de nostalgia y anhelo... y desesperación... Y con la canción vino una niebla. Se movía a la deriva por la habitación, y rebosaba de una pálida luz, y había sombras en la niebla, sombras que tomaron forma y relieve, y salieron de la niebla para detenerse delante de mí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario