Hubo un tiempo en el que la gente se daba la mano con el corazón. Ahora mientras te ofrecen su mano derecha, la izquierda te registra el bolsillo vacío. Hubo un tiempo en el que la gente se reía con el corazón. Ahora sólo se ríen con los dientes. Un adiós puede y suele significar 'no vuelvas', y un 'te quiero' no significa nada. A medida que creces aprendes a fijar caras como si de máscaras se tratara: Cara de trabajo, cara de estar en casa, cara de felicidad, cara de negocios... La gente es tan poco auténtica y efusiva que no es ya consciente de que dice exactamente lo contrario a lo que en realidad está pensando.
29 noviembre, 2009
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